Abordando la Violencia de Género

La crisis migratoria regional de Venezuela afecta de manera desproporcionada a mujeres, hombres jóvenes y niños, particularmente debido al mayor riesgo de violencia de género. De los venezolanos que han salido y cruzado fronteras internacionales, se estima que al menos el 40 por ciento son mujeres y que más del 25 por ciento son niños, niñas y adolescentes. Las mujeres y niñas migrantes a menudo son el blanco de las trochas, puntos fronterizos terrestres controlados por grupos criminales y redes de trata, lo que aumenta la probabilidad de que experimenten violencia sexual a cambio de facilitar un cruce.

Existe un creciente uso de rutas ilegales por parte de los migrantes venezolanos que ingresan al Caribe y muchas veces el paso se realiza por medio de traficantes. Estas rutas son particularmente peligrosas para mujeres y niños que son más vulnerables a la explotación, la trata de personas y la violencia de género.

A pesar de la generosidad y de los esfuerzos de los países vecinos por recibir a lovenezolanos, muchos gobiernos y comunidades están luchando por brindar servicios básicos a las comunidades migrantes debido a la falta de recursos e infraestructura y, hoy en día, los retos de una pandemia mundial. Con la falta de la documentación requerida para acceder a los servicios básicos en las comunidades receptoras, incluyendo atención médica, servicios legales y la posibilidad de obtener un empleo formal, muchos migrantes se ven obligados a ingresar a las economías informales.

Como resultado, las mujeres y las niñas frecuentemente ingresan a la economía informal para sobrevivir, lo que las pone en mayor riesgo de trabajo infantil y sexo transaccional. Incluso antes de que comenzara la crisis migratoria venezolana, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) estimó que 126 millones de mujeres y niñas en América Latina y el Caribe trabajan en el sector informal por salarios bajos sin protecciones legales o sociales. A medida que continúa la crisis, especialmente en el contexto del coronavirus (COVID-19), es probable que estas cifras aumenten.

En Centroamérica y el Caribe, la situación se torna crítica. Según el Servicio Nacional de Migración de Panamá (SNM), mientras que 698 venezolanos ingresaron al país a través de áreas peligrosas y aisladas de la frontera panameña en enero de 2019, este número aumentó a más de 1.500 en enero de 2020.



Esto es lo que Estamos Haciendo

El JuntosEsMejor Challenge se basa en la certeza de que el genio colectivo del mundo tiene la capacidad de desarrollar soluciones innovadoras para mitigar la crisis regional. Estamos buscando experiencia, ingenio, recursos y redes para desarrollar soluciones transformadoras para prevenir y responder a la violencia de género que experimentan los venezolanos en Trinidad y Tobago, Guyana y Panamá.

Además del financiamiento, los adjudicados del Challenge bajo este fondo están recibiendo asistencia técnica, acceso a redes y socios potenciales, y publicidad.




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JuntosEsMejor es una iniciativa global que busca identificar, financiar y escalar soluciones innovadoras de cualquier lugar del mundo para brindar apoyo inmediato a largo plazo los venezolanos y a sus comunidades receptoras afectadas por la crisis regional. JuntosEsMejor es una asociación entre la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo (USAID) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). 

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